GUERRA A ULTRANZA

GUERRA A ULTRANZA

Presentación en el Seminari de Tarragona

Presentación

viernes, 8 de agosto de 2014

Guerra a Ultranza, reseña de Luís Suarez.




Recuerdo en su presentación que la música escogida para la misma fue Tanhaüser de Wagner. Pues bien, Lacueva nos presenta una escena pintoresca de intento de asesinato del “Marquesito”, a manos de un monje diestro en esgrima y asesino a sueldo. Seguro basado en diferentes atentados posteriores, que eligieron asimismo un teatro, como escenario perfecto para los mismos. Recordemos el asesinato de Lincoln o la bomba anarquista en el Liceo, por ejemplo. La representación elegida para la ocasión será otra ópera, “El Rey Arturo” de Purcell, obra barroca de gran éxito en la época que nos ocupa. 

“Guerra a Ultranza, Barcelona 1713/4” (2014)


A un mes practicamente de llegar el tricentanario del triste sitio y toma de Barcelona por las Tropas Borbónicas, en la considerada primera de las contiendas civiles en nuestro país (luego vendrían cinco más); La Guerra de Sucesión Española. Duró desde 1701 hasta 1714, pasando por el Tratado de Utrech en 1713 y finalizando definitivamente con el Tratado de Rastadt en 1714, con la Capitulación de la urbe tras cruentas luchas entre las coronas de Austria y Borbón, que al final se llevó la contienda y el trono. A este último año se dedica la presente novela histórica. Tema ya tratado con éxito (con suspicacias añadidas por la manera objetiva de narración) con Albert Sánchez Piñol el año anterior en su obra “Victus” (ya comentada por mí en su día), y que ahora Lacueva retoma por caminos paralelos, dedicando solo la obra al sitio de la ciudad y con documentación reforzada por personajes de ficción junto a los históricos. Narrativa rica y adornada con motines, traiciones, espionaje e intrigas, tomando como modelo a un “Marquesito”, una Baronesa, migueletes, somatenes, religiosos y gente de a pie que acompañan a los Rafael Casanova, Manuel Flix, el Mariscal Villarroel, el General Nebot…

Está escrita en castellano, lengua madre del autor y cooficial de Cataluña con el catalán. Ambas enriquecedoras de un tierra única en diversidad cultural dentro de la Península Ibérica. No ocurrido con otros Estados de Las Españas que han perdido, o solo quedan con pequeños residuos, un rasgo tan característico como sus lenguas vernáculas.



Como una ópera barroca me imagino la estructura narrativa de la novela. Basada en dos actos, de dos épocas diferenciadas, 1713 y 1714, marcada por recitativos del narrador (que es el Marquesito y que nos explican brevemente los sucesos acontecidos en la época) y que dan paso a escenas corales en el escenario de la vida cotidiana, plebeya y militar, con arias, tríos y duetos en los que se intercalan danzas representativas de la ciudad. La orquesta la constituye el grueso de Barcelona testigo presente y principal víctima del drama barroco. 


Elegir el bando equivocado llevó a Cataluña no solo a perder los privilegios, otorgados por las Cortes de los Austrias, sino sobre todo a la destrucción, el hambre y la muerte. No sé si podría haber habido una mesa redonda frente a todos los bandos en la contienda, pero siempre es seguro que mirándose cara a cara y cayendo lluvia de ideas, siempre puede haber un entendimiento posible.

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